viernes, 12 de junio de 2009

LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA (1975-82)

La monarquía y el Gobierno de Adolfo Suárez

Tras la muerte de Franco existía tres alternativas:

1º El continuismo a través de una monarquía autoritaria (representado por los inmovilistas del “Bunker”)
2º El reformismo a través de un proceso de democratización desde el poder (aperturistas y tecnócratas).
3º La ruptura: provocar la caída del Régimen (la oposición en torno a “Convergencia Democrática”)

Las tímidas reformas de Arias Navarro no convencían ni al Bunker ni a la Oposición. En 1976 Juan Carlos de Borbón nombró a Adolfo Suárez nuevo Presidente de Gobierno (tecnócrata del Movimiento) que sentaría las bases de la transición a partir de un consenso con la oposición (se hallaba unida tras fusionarse la Junta Democrática y la Platajunta). La “Ley para la reforma política” permitió disolver las Cortes franquistas y a través de distintos decretos se restablecieron las libertades (sindical, política, de prensa,...). La legalización de todos los partidos políticos, la amnistía de los presos políticos y la celebración de unas elecciones generales (1977) previa a la elaboración y aprobación de una nueva constitución (1978, ver texto, PAU) habría el camino hacia la democracia bajo la forma monárquica (Juan de Borbón cede todos los derecho a su hijo en 1977).

Tras aprobarse la Constitución se celebran nuevas elecciones generales (1979) que dan la victoria al partido de Adolfo Suárez nuevamente (mayoría relativa). Los problemas socioeconómicos se agravan: paro, inflación, terrorismo, amenazas inmovilistas, necesidad de una reforma agraria en el campo y de una reconversión en la industria. El Pacto de la Moncloa permitió una colaboración de todas las organizaciones políticas y sindicales con el Gobierno. La construcción de las autonomías se inició y se aprobaron los estatutos catalán y vasco. Sin embargo, las dificultades económicas, la oposición al gobierno (moción de censura) y las tensiones internas en la UCD provocan la dimisión de Adolfo Suárez que es sustituido por Leopoldo Calvo Sotelo en 1981. Precisamente cuando se votaba en el Parlamento su designación como nuevo Presidente de Gobierno se produjo la intentona golpista del 23-F. En 1982 tras unas nuevas elecciones generales, obtiene la victoria electoral con mayoría absoluta el PSOE . Se trataba de la última prueba de consolidación democrática, el triunfo de un partido que no procedía del Régimen franquista.

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